| Eagora

Sign In

Las morfinómanas en la pintura española del entresiglos XIX-XX: el encanto de la mala vida

Español

13 visits

thumb_up_off_alt

Main author information

Sofía Barrón Abad (Spain)
Universidad Internacional de Valencia (VIU) (Spain) 4765
Sofía Barrón Abad es doctora en Historia del Arte por la Universitat de València y ejerce como profesora en la Universidad Internacional Valenciana (VIU). Ha dedicado los últimos dieciséis años a la investigación, trabajo que ha materializado en más de veinte publicaciones. Por citar algunos ejemplos ha coeditado el primer volumen del Epistolario de Joaquín Sorolla (2007) y el tomo Miradas sobre España (2011). En 2007 coordinó el catálogo de la exposición Visión de España de Sorolla (Fundación Bancaja). Es responsable de los textos ¡Pisa morena! Cuplé, copla y baile en época de Joaquín Sorolla (2013) y Picasso y Cornuty. La absenta como adicción cambiosecular europea (2015). Entre sus artículos recientes destacan Carácter y emoción. Figura y paisaje en la obra de Ignacio Zuloaga (2018) y Premio Fundación Bancaja Segorbe. 35 años de impulso a la cultura artística (2019). Comisaria de exposiciones como Cítrico deseo (La Nau 2003); El arte látex (La Nau 2007), Círculo de Bellas Artes de Valencia. Colección artística (Centro del Carmen. MUBAG; Sala del Parlamento de Vilnius, 2007), Trazos arquitectónicos en la pintura de Manuel Jorge (Centro del Carmen 2010), la muestra Ignacio Zuloaga. Carácter y emoción (Fundación Bancaja, 2018) y la reciente José Juan Camarón Meliá (1760-1819). Grabados en la Colección Fundación Bancaja (Fundación Bancaja Segorbe, 2019). Ha participado además en congresos internacionales y nacionales de arte y literatura.
Scientific production

Event
GKA VISUAL 2021:     7th International Conference on Visual Culture
04/07/2021

Keywords
Entresiglos pintura morfina estética romántica subversión de valores

Abstract

Anglada Camarasa, Santiago Rusiñol y Pablo Picasso se instalaron en París a finales del siglo XIX buscando sumarse a la vanguardia y encontrar su oportunidad. Los recién llegados a la «Ciudad de la luz» se fascinaron por el aire perturbador que recorría los rostros de las damas parisinas, más o menos mundanas, que acudían a salones, teatros, cafés y paseaban por los bulevares. Eran mujeres delgadas, con rostros lívidos y mirada vidriosa, herederas directas del planteamiento estético romántico que terminó por perpetuarse en la pintura asociada a los movimientos modernista, simbolista y decadentista. Las telas que los tres artistas dedicaron a las morfinómanas se convierten en el objeto de estudio de la presente investigación. Son representaciones de adictas en una época en que el comercio europeo de sustancias psicotrópicas era libre y no existía un límite definido entre los términos «fármaco» y «droga», cuando el uso de psicoactivos quedaba reservado a la voluntad de cada individuo. En la mayoría de los textos que han tratado esta iconografía, las protagonistas han sido interpretadas como burguesas buscando distinción y buen tono o se han convertido en prostitutas. El presente trabajo abre una tercera lectura, la de la mujer que excluye o ningunea la presencia masculina, provocando una subversión de valores que propicia la ruptura con las normas patriarcales establecidas.