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El reto de la Formación Profesional Básica

Español


Main author information

Divina Montolío García (Spain) 10697
Scientific production

Event
GKA EDU 2022:     12th International Conference on Education and Learning
06/30/2022

Keywords
Formación Profesional Básica Políticas educativas Riesgo de exclusión social

Abstract

Los Ciclos de Formación Profesional Básica (FPBásica) establecidos por la LOMCE en 2013 se enmarcan dentro de las políticas educativas inclusivas que pretenden abordar el abandono y el fracaso escolar en el alumnado entre 15 y 17 años y evitar el riesgo de exclusión social. Estos ciclos sustituían los Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI) de la LOE. (Ley Orgánica. 2006). Al cursarlos satisfactoriamente se otorga una cualificación del nivel 1 del Catálogo Nacional de Cualificaciones profesionales, permite el itinerario hacia los ciclos formativos de grado medio y se puede obtener el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria (ESO) El alumnado de FPBásica lleva en su mochila personal y académica el peso del fracaso escolar. Esta “carga” se ve agravada y/o provocada problemas personales y sociales que ya de por sí lo estigmatizan. En el entorno educativo nos encontramos con la desmotivación, problemas de adaptación, en ocasiones conductas disruptivas, baja autoestima, problemas familiares y la consiguiente falta de implicación de las familias. Por estas razones, es prioritario revisar las competencias curriculares necesarias para su edad, incentivar su formación y apostar también por el desarrollo de las habilidades personales (soft skills), tan importantes hoy en día como las habilidades técnicas (hard skills) en el mundo laboral y optar por metodologías activas (aula invertida, aprendizaje basado en proyectos (ABP), gamificación, etc. Sin olvidar, por supuesto, la formación en las tecnologías de la información y de la comunicación y la utilidad de las mismas en la creación de aprendizaje. Por lo tanto, el desafío en este ciclo es importante dada su complejidad y las críticas que ha recibido desde su implantación. Sin embargo, tenemos una realidad social y en las leyes educativas está presente. Debemos incentivar el interés de los alumnos, reducir la tasa de abandono y prepararlos para la inserción laboral.